Capítulo 15

EL LIBRO DE BIOQUANTUM

Capítulo 15

Agentes causantes del dolor

Siempre con la presencia del bien y del mal en el planeta tu deber es, ahora que se presenta la inigualable oportunidad en tu existencia, y teniendo mayor conocimiento de causa que antes, logres conquistar el balance perfecto de esos dos aspectos antagónicos, los cuales han jugado un importante papel en este plano vivencial desde el inicio de los tiempos y hasta la consumación de los días. De cualquier manera, si tu verdadero propósito es, vas a tener que amalgamar esas dos mitades para que se reflejen finalmente en la cotidianeidad de tu alma divina encarnada aquí en la Tierra.

No te estoy diciendo que elijas y te quedes para siempre en uno de los extremos del péndulo; ¿te imaginas a ti mismo siendo solamente bueno?, ¿podrías por otro lado verte actuando toda la vida como un chico malo? Eso es inadmisible por completo. Más bien con el grado superlativo de conciencia que has alcanzado, y haciendo uso de tu preclara inteligencia, debes luchar por jamás ser, como bien dicen, ni muy muy, ni tan tan; lo mejor es que sepas ubicar cada una de las piezas en su justo lugar. Nadie pide que te conviertas en un santo, pero tampoco que seas un villano de aquellos, loco de atar; sólo equilibra las dos fuerzas, y con eso es más que suficiente. No pierdas la cabeza por la tesis ni por la antítesis, descubre y cásate con la síntesis de todas las cosas; eso te conviene mucho más.

El tan discutido y atemorizante “mal” para muchos, quiero que sepas, es regido a la vez por quien agita los hilos invisibles del destino en el universo infinito, ya que ese aspecto, como complemento del juego de integración de polaridades, también forma parte del plan original y se puso éste en actividad junto con la creación misma. Tú, como humano, eres parte integrante de Todo Lo Que Es; y la chispa divina de tu Ser es la responsable de experimentar, así como de sopesar las fuerzas con carga eléctrica positiva una, y negativa la otra hasta encontrar el punto medio de ambas, fundiendo las dos finalmente en una sola. Tu Ser conoce a la perfección tanto lo negro como lo blanco; ha transitado por la luz con alegría innumerables veces, y otras tantas, difícil sería de contarlas, no sin dolor, ha marchado a través de las tinieblas. Ahora sólo le resta fusionarse en ti; y cuando estén los dos en Uno, ya no habrá más quehacer en esta órbita celeste. Eso equivaldría en otros términos a conseguir la meta final de tu accidentada carrera; y vaya que ésta se encuentra a la vuelta de la esquina.

Los seres sutiles —agentes causantes del dolor— representan el mal en este plano de conciencia, son las tentaciones y la enfermedad física, emocional y espiritual. Son la parte oscura que ha dado albergue en su interior el ser humano desde siempre. Son esas entidades energéticas las que mantienen atrapada una gran parte de tu conciencia tornándola oscura, negativa, manipulable y cruel. El trabajo primordial de los seres sutiles, ya que de eso depende su vida misma, es tenderte trampas en el camino de evolución. Lo que quiero que comprendas es que no debes portarte altanero ni agresivo con ellos, pues al formar parte del gran Todo, y por ser ‘hijos’ también del Creador, ¡vienen siendo nuestros ‘hermanos’! ¡Ups!

¡¿Puedes imaginarlo?! Aunque te cueste trabajo entenderlo, ¡así es! Esa es la naturaleza de la Creación; que estén los dos polos siempre juntos; que sepan caminar hermanados tanto el bien como el mal hasta el fin de los tiempos. Nomás date cuenta del plan tan espectacular que concibió Dios para sus hijos; genial, ¿no? Lo menos que puedo ofrecer, personalmente a ese gran Ser es respeto y admiración por su extraordinaria inteligencia.

En dimensiones como en la que vivimos es donde tienes que encontrar la integración de las fuerzas positivas y negativas, y ese equilibrio y esos cambios se manifiestan angularmente en tu desarrollo espiritual; así pues, la búsqueda de la armonía es la continua lucha que te has trazado en este plano vivencial. Aquí es donde están las verdaderas pruebas; son experiencias por las que tienes que pasar para que percibas con mayor plenitud el amor divino. En ese sentido debes amar y respetar a los seres sutiles porque no hacen otra cosa más que ayudarte a crecer. Sin su presencia tú no crecerías y tampoco ellos progresarían sin la invaluable ayuda que les prestas. Este es un incesante caminar, es un círculo que envuelve al Todo. Es el círculo de la luz y la oscuridad en movimiento perpetuo, pues no se nota en ningún momento el punto exacto en que cambia la luz a la oscuridad y viceversa.

Durante los procesos de rehabilitación que en su momento llevarás a cabo en ti mismo, así como en aquellos que te lo soliciten, en los que utilizarás las técnicas de bioquantum que aquí te hago entrega, en una de las indicaciones (próximo capítulo, paso número 3), debes “expulsar” a los seres sutiles; pero éste no es el término más adecuado para hacer referencia a ellos, porque sería dar un trato carente de amor y despectivo a esas beligerantes, pero a la vez útiles entidades con polaridad negativa.

En plena consciencia, la existencia de cada ser sutil es un acto de amor, si te das cuenta de la inmensa ayuda que te proporcionan, así como la que tú ofreces a ellos; y en vez de expulsión, mejor diré transmutación o conversión, por la mutua cooperación en el continuo transitar por los caminos del bien y del mal. Así pues, es importante señalarte algunos tipos y formas de ‘hermanos negativos’ que existen por doquier. Para empezar, es tanto como ver formas y aspectos de seres vivos tales como vegetales, animales, y las más de las veces con formas humanoides, o sea, muy variados y grotescos. Pero, ¿cómo los vas a reconocer y cómo los vas a tratar?, esos cuestionamientos te los voy a aclarar enseguida.

A los seres sutiles los vas a reconocer por su vibración. Si al principio no los ves, es muy importante cuando menos que los sientas. Al dirigir tu energía de amor hacia esas entidades, notarás de inmediato una oscilación discontinua. Si a esa vibración intermitente, por causa de la energía negativa, le aplicas 10 ó 20 vibraciones armónicas positivas, tendrás como resultado la completa armonización de la región afectada; ahí tienes entonces la esencia de la transmutación. Según sea tu nivel dentro de la conciencia del amor, en función de eso serán los resultados que obtengas para la conversión de los seres sutiles.

En otras palabras debes proporcionarles el medio para que éstos tomen consciencia de la existencia del otro lado, el de la luz, y conozcan las maravillas reservadas para ellos. Así que, en la forma de tratar y transmutar por medio de la energía a los seres sutiles, plasmarás el grado de conciencia que posees. La dirección y concentración de esa misteriosa fuerza que emites al estar curando no es otra cosa que el mismísimo amor universal que viene desde tu Ser interior profundo. Recuerda proporcionarles la mayor cantidad posible de amor y que sea éste de la mejor calidad que puedas dar. ¿Me lo prometes? Porque si no es así, de nada vale tu esfuerzo; convirtiéndose éste en algo fatuo.

Tú estás para saberlo y yo para contarlo, que hay cierto tipo de seres sutiles que poseen un caparazón, debido a esto son un poco más difíciles de transmutar que el resto de los de su variada especie. Otros están cubiertos con cristales; algunos tienen armaduras y otros más usan un código especial o clave. Te repito, todos son diferentes, pero en cuanto entres en contacto con ellos los reconocerás de inmediato. Así como ellos tienen agudeza en la forma en que emiten su energía negativa para provocar dolor en las personas, al igual tú, con la suficiente confianza en ti mismo, entregando durante el proceso una buena dosis de amor tendrás la capacidad de lidiar con el ser sutil y transmutarlo definitivamente.

Los agentes causantes del dolor a los que se les transmuta a través de su propio nombre son de jerarquías mayores. El nombre es la descripción exacta de su frecuencia, por así decirlo, cuando el amor es dirigido no en forma vaga, sino a una frecuencia precisa, en este caso, la definida por el nombre, es cuando obtienes mejores resultados. Debes estar seguro que tu energía de amor llegará plena al ser sutil, y no para dañarlo, sino para mostrarle el camino de la luz, porque entendido está que sigue siendo un acto de amor. Parte de tu trabajo es ayudar a mostrar la luz a esas conciencias perdidas.

Los seres sutiles o hermanos negativos se alimentan de lo que aquí llamas defectos de carácter o pecados, como les dicen las religiones. Por pecado se entiende cuando los instintos que tiene el hombre quedan fuera de equilibrio y son llevados al extremo. Tu lucha está en alcanzar un verdadero equilibrio tanto en lo físico, mental y espiritual, cuando equilibres esos tres campos de fuerza vivirás mejor y fluirá libremente tu energía sin bloqueos. Lo que el Creador quiere es que sus hijos estén armonizados y equilibrados para que sea transmitido su bendito Amor a través de todos los seres del planeta. En realidad es hermoso y grande el regalo que el Padre nos dio; nos entregó este mundo para que junto con Él seamos co-creadores, porque en la armonía creamos, y con una conciencia de amor, son infinitas las posibilidades que tenemos de crecer.

¿Cómo y cuándo los seres sutiles aparecieron en tu vida? Juntos iniciaron este largo peregrinar, cada uno en su propia dimensión, porque así es como se ajustó el plan de crecimiento. Algunas energías, en su pleno derecho, y como parte de su propio crecimiento, contravinieron las leyes de armonía universal, y ayudaron a dar origen a los seres sutiles en los planos invisibles para el ojo humano, y desde esos tiempos, el hombre, para su crecimiento espiritual, enfrenta la lucha del bien y del mal. Recuerda que el bien y el mal están dentro de ti mismo, no quieras verlos por fuera. Uno mismo desequilibra su propio microcosmos y con ello su entorno, puesto que, a final de cuentas, es uno mismo quien decide.

Tú eres el único responsable de cuidar tu equilibrio y de vigilar tus excesos, así como de aceptar las imperfecciones que tienes; aunque raramente son las imperfecciones las que te permiten crecer, pues cada prueba que se le pone al ser humano, éste la toma como un severo e injusto castigo, cuando en realidad es una maravillosa oportunidad de acrecentar su consciencia. El hombre siempre le da una dirección a la energía que recibe del universo día con día; si uno está equilibrado y es consciente podrá dirigir la energía en forma creativa y positiva, pero si se está inconsciente, la dirigirá entonces hacia el mal e irá ésta hacia donde tenga su mayor imbalance. Muchas veces se dice que son actos reflejos o involuntarios, pero, ¿qué tan involuntarios podrían ser realmente si no has sido capaz de tomar las riendas de tu propio equilibrio? En un estado real de sensatez obviamente verías mejor las cosas, más fríamente. Sin una emoción alterada verías todo en un estado de plenitud. Por eso hago énfasis en el equilibrio de las fuerzas, para que tu energía fluya libremente y obtengas mejores resultados en todos los aspectos de tu vida.

¿Existirá alguna fórmula especial para transmutar esas larvas o seres sutiles? No necesariamente; entre más grande sea la fuerza del amor, más sencilla será la forma. Con un simple pase de la mano; con un simple pensamiento positivo; con mantener la conciencia elevada en el amor superior, y todo estará listo. Sólo se dirige un momento la mano hacia donde se sienta la afección física en nuestra persona o en algún paciente, y eso es todo. Es muy importante que tengas la convicción de la verdadera fuerza del amor, y no seas una persona común y corriente. Si aún eres una persona común y corriente, entonces sí hay una fórmula: agrandar la conciencia del amor, dándote siempre oportunidad de acrecentarla, de sentirla a cada momento y que encuentres pronto el verdadero equilibrio.

He dado en llamar personalmente y en forma exclusiva ‘seres sutiles’ o agentes causantes del dolor a las energías negativas, porque son muy livianos y no se pueden ver dentro de los estados de materia en que comúnmente nos movemos. Los seres sutiles se albergan fuera del campo físico o tercera dimensión, en aquellos planos de conciencia, más allá del físico, principalmente en el mundo etérico. Ellos atraen, acumulan, y se alimentan incesantemente por medio de la energía negativa que proviene de los estados de ánimo equivocados de las personas. Ellos mismos causan el desasosiego y malestar en los humanos para poder extraerles la energía, dejándolos vacíos por dentro y por fuera.

Su aspecto es muy variable, pues como están constituidos de energía pueden tomar diferentes formas, pero siempre buscan tener figuras escalofriantes y terroríficas. Su trabajo es el de generar temor y hacer bajar la vibración de quienes los vean, provocándoles un fuerte desequilibrio tanto en lo físico como emocional. Hacer que las personas ‘bajen la guardia’ es su primera táctica. Si un individuo se descuida y baja su vibración, cae en desequilibrio, y si no tiene una buena concentración, si no da una correcta dirección a su fuerza, entonces les facilita a ellos la victoria. Bajar la guardia o bajar la vibración, es preocuparse demasiado por cualquier asunto, es enojarse, es olvidarse de sí mismo, es permitir cualquier pensamiento negativo en tu mente, etc.

Los seres sutiles tienen la capacidad de ‘hablar’ o comunicarse con las personas cuando están adheridos a sus cuerpos energéticos. Su objetivo principal es desequilibrarlas hacia el lado que más les favorezca para seguirse alimentando de la energía negativa liberada por el individuo. Por ejemplo, un ser sutil que provoque la gula, obviamente le produce a la persona sensaciones de placer y satisfacción cuando come más allá de lo normal, y esa es una energía negativa de la cual ellos se alimentan. Al carecer la persona de una voluntad férrea, se deja llevar, acrecentando ese instinto hasta el extremo, convirtiéndolo así en un defecto que después le será muy difícil apaciguar.

Un ‘hermano negativo’ que se alimente de la ira, por ejemplo, puede ser tan sutil su trabajo que lleva a desesperar al máximo a una persona en una situación que el resto del mundo consideraría normal, y eso no es otra cosa más que alimentar el desequilibrio que el mismo individuo propició. Al liberar esa energía negativa la persona, el ser sutil se alimenta de ella; de la oscuridad generada por el sujeto, y luego vienen las enfermedades. Los malestares físicos se provocan porque el hombre fue creado en forma ‘perfecta’, y en un estado de imperfección se padece y se sufre. El tiempo que puede durar un ser sutil pegado al cuerpo de una persona provocándole desequilibrio y succionándole la energía depende exclusivamente de la capacidad del individuo mismo para encontrar y ubicarse en un estado de felicidad continuo.

Cuando estás en armonía, cuando tu cuerpo emite luz en vez de tinieblas, automáticamente alejas de tu entorno cualquier tipo de ser sutil. El problema es que algunos de ellos suelen pasar toda una vida alimentándose a sus anchas como un parásito, y pueden inclusive propiciar la muerte de la persona si ven próximo un cambio de actitud del individuo porque aquello afecta sus intereses. Los seres sutiles también atacan y destruyen la energía que protege al cerebro de las personas; se albergan en esa zona aprovechando que el individuo le dio cabida con su desequilibrio inicial, ya que por eso pudieron entrar.

Llega a ser tan fuerte o duradera la presencia de un ser sutil en una persona que el daño baja del nivel etérico hasta plasmarse en el ambiente físico o material, con esto, las energías negativas provocan en el pobre infeliz ataques de locura, demencia, delirio, alucinación, ofuscación, ceguedad, extravío, obcecación, entelequia, esquizofrenia, paroxismo, síncope, ataque, o como quieras llamarle, el nombre es lo de menos, porque para el caso es lo mismo. ¿Crees que haya casos de gente que se golpea a sí misma? ¡Cierto! Son muchísimos en el mundo; tantos, que no se pueden siquiera contar. Otros enfermos se tiran de edificios porque son tan fuertes sus dolores, que en ese estado de enajenación llegan a la inconsciencia de sus actos y pierden la vida. Es importante que a esas personas se les proporcione con urgencia ayuda eficaz para reequilibrar nuevamente sus campos, transmutando a todos los seres sutiles que se encuentran en su interior.

Aquí incluyo —por supuesto— a todos los que tienen tendencias suicidas. Yo te juro, solemnemente, que quienes atentan contra su propia vida lo hacen a causa de la presencia de los seres sutiles que hay a su alrededor. La psicología moderna rechaza en forma equivocada y hasta déspota la existencia de esas energías, por eso falla constantemente al atender a un ‘enfermo mental’. La mayoría de los médicos psiquiatras simplemente no saben con lo que se enfrentan. Creo que deben sacrificar su orgullo y tener un poco más de humildad para que permitan se les muestre el camino. Una enfermedad propiciada por la presencia de los seres sutiles no se cura con pastillas o inyecciones de ningún tipo. La energía negativa sólo se transmuta por medio de la energía positiva. ¿Entiendes?

Los seres sutiles buscan la perfección en su trabajo. Buscan hacer bien las cosas y llegan a alcanzar jerarquías, porque cada día que pasa toman consciencia de su fuerza con la energía que acumulan, primero en aquel plano burdo y después en planos espirituales, que es como van creciendo. El bien y el mal existen, y están encerrados en ese círculo que es la conciencia cósmica universal. Es como una misma torre que se eleva hasta las nubes, mitad blanca y mitad negra. Los seres sutiles tienen sus propias convicciones, sus propios objetivos y metas de crecimiento. No tienen consciencia ni saben siquiera que son negativos, mucho menos que existe el amor divino, pero cuando se les muestra, cuando se les cambia el entorno donde se han desarrollado, es ahí donde tienen la oportunidad de decidir, de cambiar, de generar ese movimiento y esa transición. Todo ser sutil sin excepción tiene la gran oportunidad de llegar a convertirse en un ser de Luz. ¿Quién dijo que no?

Por lo pronto, mientras son seres negativos ven a los positivos —humanos— como sus enemigos. Hay rivalidad entre ambos y esa es la oportunidad tanto para ellos como para nosotros siempre de ser mejor cada quien en su campo, pues entre más grande sea el adversario podremos crecer más pronto en consciencia. Las conciencias en ese sentido son diferentes. En nuestro caso es ofreciéndoles amor para que ellos encuentren la dicha, la paz y el camino de la luz; ellos no tienen consciencia plena de la felicidad porque no están en armonía.

Los seres sutiles también pelean entre sí porque buscan su crecimiento; hay competencia entre ellos, aunque los hay unos más pasivos que otros. Algunos se refugian, se esconden en los cuerpos de las personas como si fuera una gran mansión y buscan los rincones más apartados. Hay algunos casos de seres sutiles que entre más se les hostigue más se aferran a la energía del individuo y más lo dañan, como en los desalojos que practican algunos hechiceros o brujos. Pero cuando se les da amor, y se les ofrece la oportunidad de liberarse de la oscuridad en que se encuentran éstos terminan agradeciéndolo y salen suavemente del cuerpo que ocupaban porque dirige uno la luz hacia ellos.

¿Podrá un ser sutil después de ser desalojado de una persona encarnar en un planeta físico? Por supuesto que sí, y estos hermanos serían los más fieles al Padre, porque se les ha dado una oportunidad al cambio de la oscuridad a la luz y porque han conocido, como el hijo pródigo, el verdadero amor. Su conciencia en ese momento de cambio es muy grande porque grandes fueron también las cosas que realizaron durante el tiempo que portaron el gafete de hermanos negativos. Citaré un ejemplo de un ser sutil que se convirtió a la luz: dicho ser sutil se encontraba morando en el interior de una persona que me pidió la curara. El ser se llamaba Sheresada, y era una entidad muy elevada en el manejo de energías, pues estaba consciente del lugar donde se encontraba, se creía muy segura de sus alcances y era muy combativa, hasta que le di la oportunidad de ver su propia luz en algo tan sencillo como ofrecerle amor.

Es como las bestias, uno piensa que ellas agreden porque son fieras y dizque son agresivas por naturaleza, cuando en verdad agreden por miedo, por temor y por angustia. Este era un caso parecido. Sheresada estaba consciente de su fuerza negativa y muy dentro de ella le parecía imposible ser amada; pero es uno mismo el que pone los límites al amor del Padre. Cuando envié esa energía de amor, fue tanta, que con la vibración positiva que se produjo rompí una parte de la barrera. Así actúa la grandeza del amor, y con eso bastó para que Sheresada se diera cuenta de la luz del amor divino y eliminara de su corazón los imposibles.

El trabajo de todo terapeuta es conducir y aplicar esa energía de Amor a los seres sutiles hasta romper con todas las barreras que ponen al amor de Dios. Muy satisfactorios son los resultados que se alcanzan al transmitir esa luz. Hay muchas “Sheresadas” en este planeta; no tan fuertes tal vez pero muy parecidos, pues ponen las mismas barreras al amor del Padre. Existen limitantes que muchas veces el individuo ni siquiera ha puesto; las ha colocado el entorno, la familia y la sociedad. La humanidad está alimentada de muchos miedos y éstos son los que abren las puertas para que por ahí transiten sin obstáculos los seres sutiles hasta los recovecos más profundos del hombre; incuban allí, y con el tiempo, después de recibir una buena alimentación por los estados equivocados del humano salen a relucir con una fuerza extraordinaria.

Busca entonces transmutar a los seres sutiles amorosamente y propicia el equilibrio en tus hermanos, para que por propia voluntad encuentren el amor divino; un estado de equilibrio y de paz independientemente de lo que pase afuera. La verdad y la paz están dentro de ti. Puede haber temblores, puede haber ciclones y hasta tsunamis, pero la paz y la armonía no están afuera, están adentro de ti. Ayuda a plantar una plataforma de crecimiento en cada individuo. Haz caso de lo que te digo. No caigas en el egoísmo.

Equilibra tus fuerzas, por favor, deja tus temores, tus apegos, tus aflicciones, tus gustos y tus vanas alegrías. Camina buscando tu propio Ser; porque sólo en ese estado de paz lo encontrarás. De ti depende dar ese primer paso, el Padre estará siempre esperándote. Él te suelta para que por tu propio pie des los primeros pasos; cuando los des, llorará de alegría como todo Padre y te brindará la mano para nunca más soltarte. Aunque, la verdad, nunca has estado solo.

Capítulo anterior

Siguiente capítulo

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>